La mujer que sobrevivió a su propia historia
- subjeidi rosario
- Jan 8, 2022
- 2 min read
Updated: Mar 11

Nací en una hermosa isla del Caribe conocida como Quisqueya la Bella, la República Dominicana. Allí, en la ciudad de Santo Domingo, vine al mundo en el año 1991. Soy la primogénita de mis padres, Neris y Manuel, y la hermana mayor de mi familia.
Aunque mis raíces están profundamente ancladas en esa tierra cálida y vibrante, la mayor parte de mi vida ha transcurrido en los Estados Unidos. Fue aquí donde aprendí lo que realmente significa comenzar de nuevo, levantarse después de caer y construir un futuro cuando todo parece estar en contra.
Muchos me conocen como Abby, un nombre que nace de mi segundo nombre, Abigail. Un apodo sencillo, pero que con el tiempo se convirtió en la identidad de una mujer que ha tenido que aprender a reconstruirse más de una vez.
Cuando pienso en la mujer más fuerte que he conocido, no pienso en una figura lejana ni en una historia ajena. Pienso en mí misma.
Como muchos inmigrantes, llegué a un país lleno de oportunidades, pero también lleno de desafíos. Me encontré frente a barreras que parecían imposibles: el idioma, las limitaciones económicas, las dudas internas, las heridas emocionales. Sin embargo, la vida me enseñó algo que nunca olvidé: Las adversidades no definen nuestro destino; revelan nuestra fuerza.
He caminado por caminos difíciles. He sentido el peso de circunstancias que podrían haber quebrado a cualquiera. Pero cada paso, incluso los más dolorosos, me empujaron a convertirme en una mujer más fuerte, más resiliente y más consciente de su propósito.
Hoy comparto estas palabras no solo como una historia personal, sino como un puente hacia otros corazones que también han sangrado en silencio.
Porque si algo he aprendido es esto:
"Las heridas también pueden convertirse en testimonios."
Y esta es una de esas historias.
Prólogo
Story of a Bleeding Heart
Hay dolores que no se cuentan fácilmente.
Dolores que no se explican en una conversación breve ni se entienden desde afuera. Dolores que se viven en silencio, cuando la noche es larga y el corazón parece cargar más peso del que puede soportar.
Este libro nace precisamente de ese lugar.
De noches donde el alma se siente rota.De preguntas que parecían no tener respuesta.De lágrimas que solo Dios fue capaz de ver.
Un corazón que sangra no siempre es un corazón débil. Muchas veces es un corazón que amó profundamente, creyó sinceramente y esperó con fe.
Pero también es un corazón que tuvo que aprender a sobrevivir a la decepción, a la pérdida y a los silencios que la vida deja en el alma.
La historia que estás a punto de leer no es una historia perfecta. No es una historia de alguien que nunca cayó. Es la historia de alguien que cayó. Pero se levantó.
Es la historia de una mujer que aprendió que incluso cuando el corazón sangra, Dios todavía está escribiendo el próximo capítulo.
Si alguna vez has sentido que tu historia se rompió en medio del camino. Si alguna vez has amado profundamente y aun así terminaste con el corazón herido.
Entonces puede que encuentres un pedazo de ti mismo en estas páginas. Porque este libro no es solo mi historia.
También podría ser la tuya.



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