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"Herida pero caminando"

Writer: subjeidi rosario
subjeidi rosario
2 days ago
3 min read

Hay frases que llegan en el momento exacto.

Hace poco escuché una alabanza que se hizo viral en TikTok y hubo una expresión que se me quedó profundamente grabada:

“Herida, pero caminando.”

Y pensé: ¿cuántas veces nos hemos sentido exactamente así?

Heridos, pero caminando.

Cansados, pero caminando.

Decepcionados, pero caminando.

Con preguntas que todavía no tienen respuesta, pero caminando.

A veces nos cuesta aceptar nuestra realidad.

Nos cuesta aceptar que estamos atravesando una temporada difícil.

Nos cuesta reconocer que algo nos dolió más de lo que queremos admitir.

Nos cuesta aceptar nuestra condición, nuestra situación, nuestra vulnerabilidad.

Porque aceptar que estamos heridos puede sentirse como reconocer derrota.

Pero no siempre es así.

Hay heridas que no significan que perdiste.

Hay heridas que simplemente demuestran que estuviste en una batalla.

Y hay temporadas en las que la victoria no se ve como correr, celebrar o levantar las manos con fuerza.

A veces la victoria simplemente se ve como seguir caminando.

Aunque sea despacio.

Aunque tengas que detenerte algunas veces.

Aunque todavía llores por aquello que ocurrió.

Aunque todavía estés intentando entender por qué Dios permitió ciertas cosas.

Seguir caminando también es fe.

Nos han enseñado tantas veces a mostrar solamente la parte bonita del proceso, que cuando nos toca atravesar el dolor pensamos que algo está mal con nosotros.

Queremos decir “estoy bien” cuando realmente estamos cansados.

Queremos aparentar fortaleza cuando por dentro estamos intentando sostenernos.

Queremos llegar rápido al testimonio sin respetar el proceso de la herida.

Pero Dios no necesita que finjas delante de Él.

Puedes llegar herida.

Puedes llegar confundida.

Puedes llegar cansada.

Puedes llegar sin entender absolutamente nada.

Lo importante es que sigas llegando.

Porque caminar con Dios no significa que nunca vas a sangrar.

Significa que incluso cuando sangras, sabes hacia dónde dirigirte.

Y quizá hoy no puedes decir:

“Ya sané.”

Quizá todavía no puedes decir:

“Ya lo superé.”

Quizá todavía no puedes mirar atrás sin sentir algo en el pecho.

Pero puedes decir:

“Todavía estoy caminando.”

Y eso también cuenta.

Hay procesos que no se vencen de un día para otro.

Hay pérdidas que requieren tiempo.

Hay decepciones que cambian nuestra manera de mirar la vida.

Hay relaciones, situaciones familiares, enfermedades, crisis económicas, luchas emocionales y temporadas espirituales que nos dejan marcas profundas.

Y una de las cosas más difíciles es aceptar que quizá no estamos donde pensábamos que estaríamos.

Aceptar:

“Esta es mi realidad ahora mismo.”

No para conformarnos.

No para rendirnos.

Sino para dejar de pelear contra una realidad que necesitamos reconocer antes de poder comenzar a sanar.

La negación agota.

La apariencia agota.

Pretender que nada pasó agota.

Pero cuando finalmente dices:

“Sí, me dolió.”

“Sí, estoy cansada.”

“Sí, esta temporada ha sido difícil.”

“Sí, no tengo todas las respuestas.”

algo comienza a cambiar.

Porque ya no estás intentando esconder la herida.

Ahora estás permitiendo que Dios trabaje en ella.

Y quizá eso es precisamente lo hermoso de esta frase:

Herida, pero caminando.

No dice que la herida desapareció.

Dice que la herida no consiguió detenerte.

Todavía tienes cicatrices.

Todavía existen preguntas.

Todavía hay días difíciles.

Pero sigues avanzando.

Y a veces eso es suficiente para comenzar.

Porque no necesitas estar completamente sana para dar el próximo paso.

Solo necesitas decidir que aquello que te hirió no tendrá la última palabra sobre tu historia.

Hoy quizá no caminas como caminabas antes.

Quizá ahora eres más cautelosa.

Más consciente.

Más sensible.

Más selectiva.

Pero sigues caminando.

Y mientras puedas seguir caminando hacia Dios, todavía hay esperanza.

Así que si hoy alguien me pregunta cómo estoy, quizá mi respuesta no sea perfecta.

Quizá simplemente diga:

Herida… pero caminando.

Y por ahora, eso también es victoria.


 
 
 

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